Chocolate y mandarina
y aún huele a invierno
Hay recetas que no nacen en un cuaderno, sino en un momento. En una tarde tranquila. En una cocina con luz baja. En un antojo. En la necesidad casi instintiva de hornear algo que reconforte.
Hay recetas que no nacen en un cuaderno, sino en un momento. En una tarde tranquila. En una cocina con luz baja. En un antojo. En la necesidad casi instintiva de hornear algo que reconforte.